Flora y Fauna

FLORA

Municipio de la provincia de Guadalajara. Situado al sureste de la provincia, en el Señorío de Molina, en el centro de la Sexma de la Sierra, bajo el monte que los alcorochanos llaman “Picorzo”. En su ladera, orientado al mediodía se encuentra este pueblo típico de la sierra.
Tiene una flora propia de su altitud (1405 metros ) y de su clima en el que podemos apreciar tres zonas diferentes:
Zona de pinar: situada en los montes que le rodean hacia Alustante, Orea y Checa aunque también se crían en los límites con el pueblo de Piqueras. Fue hasta hace poco tiempo la principal fuente de ingresos para el ayuntamiento. En la actualidad es escaso su valor económico pero incalculable su valor ecológico. Predomina el pino albar y bajo sus copas crecen quejigos, melojos, helechos, estepas… En los pequeños prados que se intercalan crecen diferentes zarzas: rosales silvestres, majuelos, endrinos, arleras,  zarzamoras… En otoño, especialmente si el verano y otoño vienen húmedos,  se crían un número importante de setas y hongos. Los más buscados y apreciados por sus vecinos son los níscalos o mizcles, los boletus o del tronco gordo, las babosas…

– Hacia el suroeste encontramos zonas en que predominan las sabinas, sabinas rastreras, enebros, aliagas, tomillo y en general bosque bajo. Acabado el Campillo, camino de Traid, aparece una pequeña zona de chaparros, leña muy valorada en la zona para la lumbre y la estufa por su alto poder calorífico.
– Una zona de robledal, que debió ser importante hace años, pero que ha quedado reducido a la zona de la fuente de  la Carrasca y alrededores ya que la roturación del valle para poder sembrar cereal hizo que desapareciera.
En primavera vale la pena perderse por cualquier paraje y apreciar la variedad de plantas florales de montaña que pueden verse y que son un gozo para los sentidos si se pasea sin prisa.

FAUNA

La variedad faunística también es importante. Ha aumentado espectacularmente la presencia de los grandes mamíferos (ciervos, gamos, jabalíes) que encuentran reposo y escondite en sus bosques y comida en sus campos. Es muy fácil verlos por la noche, aunque sean un peligro para los coches, y con un poco de suerte en pleno día.
Conejos, liebres, zorros, perdices, codornices y palomas pueblan los terrenos de Alcoroches para disfrute de los cazadores locales.
La presencia de pequeñas  aves rapaces es frecuente, junto con algún águila. Paseando por el Campillo es frecuente ver luchas entre los córvidos y los milanos. Urracas, gorriones, tordos, jilgueros, pequeños pajarillos como piquituertos, herrerillos comunes y capuchinos, carboneros, pinzones, urracas, abubillas, cucos, zorribalbas, chotacabras, pájaras de agua y alguna que se nos olvida dan una alegría especial a sus campos. Especial mención  merece la presencia del buitre leonado surcando los cielos y que podía verse a muy poca distancia desde el observatorio de la Buitrera hasta que la enfermedad de las vacas locas imposibilitó seguir alimentándolos  con los animales que morían en el pueblo.
Entre los reptiles hay que destacar la presencia de lagartos, ardachos, lagartijas y víboras, animal éste último muy poco apreciado por los lugareños y al que sin duda harían desaparecer aunque no es frecuente la mordedura de la misma a ningún habitante.